La conferencia de Amanda Johnston en Argentina ‘Materiales sustentables en la industria de la moda’, fue parte de las acciones conjuntas que realiza el Observatorio de Tendencias del INTI y la Red Federal Interuniversitaria de Diseño de Indumentaria y Textil, con el apoyo del British Council.
Amanda Johnston es especialista en diseño y materiales textiles sustentables, curadora y consultora en la organización The Sustainable Angle y educadora en London College of Fashion. Su investigación sobre textiles para la feria anual Future Fabrics Expo –de la que también es curadora- la llevó a recorrer varios continentes. Es autora de dos libros: Fabric For Fashion, The Complete Guide y Fabric For Fashion, The Swatch Book -ambos disponibles en la biblioteca de INTI Textiles-.
Foto superior: The Sustainable Angle
Materiales textiles como punto de partida
Future Fabrics Expo tuvo origen en respuesta a la demanda de diseñadores y empresas de moda que estaban en búsqueda de materiales más responsables. ‘Lo primero que encontramos fue que las personas entendían a la sustentabilidad a través de las telas, les resultaba más simple identificarlas mediante el tacto, por eso las elegimos para hablar de sustentabilidad. Nuestro proyecto principal – la exposición – incluye cerca de 2000 telas y reúne a más de 80 productores de todo el mundo.’ La propuesta es concentrarnos en los materiales, pero con una consideración holística sobre toda la cadena.
‘Cuando hablamos del impacto de una fibra tenemos que tener en cuenta que su fuente es sólo una pequeña parte de una foto mucho más grande’.
Criterios
Para que los diseñadores y los consumidores comprendan fácilmente las características de cada material, The Sustainable Angle desarrolló un sistema de símbolos junto al Center of Sustainable Fashion. Se pueden consultar es este enlace. Involucran el consumo de agua, la generación y el tratamiento de los residuos, el uso de la energía y la biodiversidad.
Los materiales seleccionados se analizan bajo los principios de la economía circular definidos por Ellen MacArthur, que propone entre otras cosas, un proceso productivo sin residuos.
‘Tenemos que tener en cuenta el origen de las fibras y todos los procesos que tienen lugar hasta que llegan a nuestras manos’. También evalúan la distribución de los productos, para lo que la plataforma trabaja con organizaciones como Historic Futures, quienes analizan y ubican en un mapa los eslabones de la cadena de suministro.
‘No apoyamos ningún material genéticamente modificado -OGM- por el daño que producen en el medio ambiente. En el caso de materiales que proceden de árboles -como la viscosa o el lyocell- exigimos la certificación FSC.’
Por qué necesitamos pensar diferente
Amanda Johnston seleccionó algunos hitos que nos recuerdan que la industria de la moda es la 2da más contaminante luego de la petrolera.
La reducción del Mar Aral al 10 % de su volumen producto de la mala práctica de irrigación para el cultivo de algodón. La contaminación de los océanos por nuestra sobre dependencia del plástico. La contaminación de los ríos en China. ‘Muchos de los países desarrollados envían su producción a Asia para bajar costos, por lo que muchos de los desastres están concentrados en la región. Podemos saber cuál será el color de la temporada observando el color de los ríos.’ También en China, la superpoblación de cabras para cashmere provocó uno de los mayores desastres ecológicos según Naciones Unidas: el exceso de pastoreo hizo de la llanura un desierto. Foto: Nasa, vista satelital del Mar Aral 1989 – 2014.
‘El afán por reducir costos también genera un costo humano altísimo, como la tragedia de Rana Plaza en Bangladesh, en la que murieron más de 1.100 personas (2013).’
‘Como consecuencia de los bajos precios, los consumidores ya no valoramos las prendas. Solo en el Reino Unido producimos 1,5 toneladas al año de residuos textiles para relleno sanitario. Necesitamos pensar en cómo hacer las cosas diferentes. ‘
The Sustainable Angle define a la sustentabilidad como ‘tratar de aprovechar y utilizar los recursos de manera responsable y ética, sin destruir el equilibrio social y ecológico’. Desde la organización alientan a los diseñadores a que cada uno piense en su propia definición. Estas tres P son una guía para formular los propios criterios: PROCEDENCIA, PROCESO Y POTENCIAL IMPACTO -ecológico, sobre la vida humana y de los animales-.
En busca de un cambio
‘Legislación. En Europa -y entiendo que en otros lugares también-, los países trabajan en crear leyes para que las marcas adquieran compromiso con la sustentabilidad, con costos muy altos previstos para quienes no lo hagan. Pero creo que lo más interesante será la reacción de los consumidores cuando las malas prácticas queden expuestas.’
‘Somos muchas las organizaciones que no queremos ver a la moda sustentable como una tendencia. Estas son algunas que los ayudarán a comprender todo lo que abarca la sustentabilidad.’
Clean Clothes Campaing – Made By – Forum for the Future – Sustainable Apparel Coalition – Ethical Fashion Future – Fair Trade – Rite Group – Textile Exgange – Defra
Rite y Defra son más bien de alcance local -Reino Unido-. Sustainable Apparel Coalition, con cerca de 160 miembros, reúne a las marcas más grandes del mundo de la moda en un intento de autorregulación. La presencia de algunos nombres como H&M, Levi’s, Adidas, C&A, Gap, Nike, Target, despierta polémica.
En La moda en serio estamos atentos a los mensajes de marketing engañosos –greenwashing– y no está en nuestro ánimo justificar o minimizar las malas prácticas –especialmente las de recursos humanos- en función de las buenas. Pero también consideramos que caer en la tentación de pensar que todo lo que hacen las grandes marcas está mal, es una simplificación de una realidad mucho más compleja. Que grandes grupos se vean en la necesidad de cambiar sus prácticas actuales por otras más saludables, habla de una demanda de transparencia por parte de los ciudadanos que bien podría ser el principal factor de cambio. Por otra parte, como mencionó recientemente Orsola de Castro (cofundadora de Fashion Revolution), son ellos quienes disponen de los enormes presupuestos que están invirtiendo en innovación. Un gesto de estas marcas en favor de la sustentabilidad, tiene el potencial de generar un gran impacto –por una cuestión de escala-.
Lo que nos resulta más inconsistente es que la comunicación y las acciones de estas empresas en su conjunto, siguen motivando un consumo desenfrenado. Con esta lógica de negocio no vemos posible un cambio real. Que H&M, entre otras, instale al algodón orgánico como sinónimo de sustentabilidad nos resulta preocupante. El algodón orgánico tiene sus detractores por la gran cantidad de agua y extensión de terreno que emplea su cultivo. Con la demanda que generan las escalas actuales, su cultivo seguirá atentando contra la biodiversidad y no es difícil imaginar que en poco tiempo, estos retailers replicarían el modelo de bajos costos que actualmente rige para la confección. Considerarlo una alternativa más saludable es por lo menos, poco convincente.
‘Lo más interesante de esta coalición es el intercambio de información. Pertenecemos a una industria en la que compartir información es algo novedoso… El modelo de negocio es el problema, basado en vender cada vez más y más, en abrir cada vez más y más locales. En este contexto resulta contradictorio hablar de reducir el impacto.’
‘Empresas como Nike y Grupo Kering realizaron investigaciones que dan como resultado que entre el 65 y el 95 % del impacto de los productos los genera el material. Pero el costo humano sigue siendo inaceptable. Todas estas compañías enormes tienen contratos con los productores, pero cuando los técnicos abandonan las fábricas, es muy difícil saber que pasa allí. El otro problema es que muchas argumentan estar pagando el doble del salario mínimo establecido en los países donde producen y aun así es un salario miserable.’
Algunos de los casos destacados son: La línea de bolsos Gucci con un pasaporte que garantiza su origen y trazabilidad. La herramienta open-source del Grupo Kering para dimensionar el valor monetario y el impacto ambiental de cada eslabón de la cadena. La aplicación de Nike, Making App, que provee información sobre el impacto ambiental de los materiales usados en sus diseños. La línea de zapatillas Adidas y Pharrell Williams con el tejido Bionic Yarm -plástico de los océanos reciclado-. El proyecto Water Less de Levis’s que elimina el agua en el proceso ‘stone washing’.
Fibras naturales y sintéticas
El registro de la producción global actual de materiales textiles indica que el 50 % es derivado del petróleo, el 42 % es algodón y la mínima porción restante corresponde al uso de otras fibras. En los últimos 20 años, la demanda de fibras creadas por el hombre superó ampliamente la demanda de fibras naturales, especialmente aquellas derivadas del petróleo.
‘Tendemos a creer que las fibras naturales son más sustentables. Pero por ejemplo, el cultivo intensivo del algodón es devastador por el uso excesivo de la tierra, la explotación laboral y el uso de químicos. Las áreas de cultivo del algodón en el mapa mundial no han cambiando en los últimos 80 años, mientras que la producción en toneladas se triplicó. Los cultivos intensivos dañan el suelo’.
Por su parte, no necesariamente todos los sintéticos son malos. Se recurre a los petroderivados por su bajo precio y fácil manejo. Si bien solo el 1 % se destina a la industria textil, no es una buena opción por lo tóxico que resulta para el planeta. Pero si reciclamos el poliéster los índices de sustentabilidad mejoran considerablemente. En los últimos 5 años hemos visto un aumento en la popularidad de estos productos, como la friza obtenida con el PET de las botellas. En algunos casos el poliéster se puede reciclar una y otra vez, mientras que la lana o el algodón pierden calidad con los sucesivos procesos. ‘
‘La diferencia de precio entre los materiales sustentables y aquellos que no lo son viene representando un problema, muchas veces es el precio de la materia prima lo que frena cualquier intento de tomar un camino sustentable. Por ejemplo, entre el poliéster regular y el reciclado, la diferencia es del 30 %. La prenda costará de un 30 a un 50 % más.’
Foto: The True Cost, el documental de Andrew Morgan
Recomendaciones
A continuación describimos algunos ejemplos de la biblioteca de materiales textiles sustentables de The Sustainable Angle. Antes compartimos las recomendaciones finales de Amanda Johnston y nos permitimos hacer una propia.
‘Háganse ustedes mismos las preguntas: ¿qué significa para mí ser más responsable? ¿qué quiero lograr? No podemos cambiar el mundo de una vez, pero sí podemos ir dando pasos para cambiar nuestros hábitos. Propongan objetivos, no se puede abarcar todo al mismo tiempo. Piensen en cuál aspecto se van a enfocar: en los derechos de los trabajadores, el uso de agua, la energía. Es importante tener metas realistas.’
‘Buenas preguntas para hacerle a un proveedor: ¿Están integrados verticalmente? ¿Se puede hacer un seguimiento de toda su cadena de producción? ¿La empresa cuenta con alguna gestión ambiental, como la ISO 14001? Si no la tienen ¿proponen alguna forma para demostrar lo que dicen? En el caso de las certificaciones es importante ver la fecha, porque no siempre se renuevan. Una buena recomendación es visitar la planta, si es posible.’
‘Tienen que juntarse, tener VOZ como grupo y demandar.’
Los materiales listados a continuación no están disponibles en Argentina. Al menos no todos, ni a escala industrial, ni organizados en una base de datos. Pero eso lejos de resultar desmotivador puede ser un punto de partida para evaluar la coyuntura local. En nuestro país existen iniciativas exitosas y diseñadores que creativamente van encontrando la manera de tomar decisiones más responsables con lo que tienen a mano. Que esta conferencia haya tenido lugar en INTI Textiles en el marco de un trabajo conjunto con universidades de diseño de indumentaria y textil de todo el país, es alentador y un indicio de por dónde empezar a interiorizarse, a cuestionar y a demandar respuestas concretas. Y para hacer buenas preguntas hay que estar bien informado. Un dato que se verifica y tienen en común los países que lideran en moda y sustentabilidad: el estado y el ámbito académico están comprometidos con el cambio. Muchos de los proyectos que describió Johnston comenzaron con una buena idea, con la inventiva de un particular que encontró el ámbito adecuado y el soporte para desarrollarla.
Biblioteca de materiales textiles sustentables
Cada material se presenta con las certificaciones del fabricante más los propios sellos de la organización. En Future Fabrics Virtual Expo se puede acceder a la base completa y conocer más detalles -ofrecen dos niveles de registración, gratuito y pago-. Estos son algunos de los materiales que representan mayores oportunidades.
Cuero a partir de la piel de pescado pos consumo. Este proyecto se desarrolla en Islandia en combinación con la industria pesquera. Atlantic Leather
Una lana de origen británico que garantiza que el trayecto entre la fibra y el producto terminado no supera las 40 millas -64,4 km-. La producción local reduce la huella de carbono. Susan Gaunt y Laxtons.
‘En favor de la biodiversidad, dentro de las fibras naturales estamos interesados en el lino, cáñamo, yute, ortiga, ramio, bambú. Se cultivan con menos químicos y si el transporte es responsable, terminan siendo muy sustentables. La demanda de estos productos va en aumento.’
Cáñamo con un pequeño porcentaje de seda. Foto: Jessica Alexander
Denim 100 % de Tencel, el lyosell de Lenzing. El Lyocell es una fibra sintética biodegradable a partir de la celulosa extraída del eucalipto de bosques gestionados de forma sostenible. En el proceso de producción se reutilizan y reciclan todos los disolventes utilizados -proceso de circuito cerrado -closed loop-.
Elmer & Zweife Algodón orgánico para denim- Poliéster 100 % reciclado (RPet) como el Polyester Satin de Offset Werahouse manufacturado en Taiwan. Foto: Offset Warehouse
‘Otra de las cosas a las que estamos atentos es en cómo la impresión 3d puede afectar a la industria textil. Ya lo hemos vistos en las pasarelas de la mano de Alexander McQueen o Iris van Herpen, con sus fantásticos diseños futuristas. Pero nuestro interés está puesto en la utilización de insumos biodegradables. Otro aspecto interesante es qué papel jugará en manos del consumidor, en la reparación de prendas y creación de accesorios o componentes, tal vez. Todavía no lo sabemos, pero es interesante pensar en cual será su papel en el futuro en la industria textil.’
Materiales textiles sustentables innovadores
Algunos ya están en el mercado, otros no. Esta es la curaduría de The Sustainable Angle.
‘En Taiwán están muy avanzados en el reciclado de poliéster. Material textil sustentable combinado con granos de café pos consumo para control de olores o aumento de su poder absorbente. Scafé de Singtex.
‘Otro producto que nos emociona es el poliéster biodegradable en base a la caña de azúcar. Se puede reciclar una y otra vez. Se vienen muchos derivados de este material, para el 2020 veremos muchos productos elaborados con él.’ EcoCircle PlantFiber de la empresa japonesa Teijin. Foto: Teijin
‘Para deshidratar cueros y facilitar su transporte, curtido y teñido se utilizan enormes cantidades de sal y químicos tóxicos. Los residuos y la sal terminan en los ríos y en la tierra, ocasionando un daño inmenso. Con este nuevo proceso de deshidratación limpia se revolucionará la industria’. Litehide
MuSkin, un cuero vegetal con un hongo como materia prima. Todavía no está listo para la producción comercial, el resultado obtenido es un material muy similar al cuero de origen animal. Desarrollado por Grado Zero.Foto: Ecouterre
La proteína de la leche -caseína- que no es apta para el consumo humano se puede convertir en una fibra textil y mezclarse con otras de origen vegetal o animal para mejorar sus propiedades. Qmilk Foto: Anny CK
Biocouture, el proyecto de investigación que Suzanne Lee comenzó hace más de 10 años. Se basa en microrganismos que producen celulosa a partir de procesos de fermentación. Foto: Suzanne Lee Ecouterre
Este es el proyecto de la estudiante Rachel Clowes, basado en la ropa para ocasiones especiales -que es la que solemos usar menos antes de descartar-. Las lentejuelas biodegradables cambian su aspecto con el paso del tiempo, el vestido de alguna manera evoluciona en otro, dándonos la sensación de no estar repitiendo la prenda. Foto: Claudia Brookes
Este es un hermoso ejemplo para proponernos repensar el modo en el que interactuamos con lo que tenemos y como consumidores empezar a desear una prenda especial en lugar de muchas sin sentido.
Teñido sin agua- La compañía DyeCoo desarrolló un proceso de teñido sin uso de agua en base a dióxido de carbono. Es socio estratégico de Nike.
Natalia Albahaca
12 octubre, 2016En Santa Bicicleta, Eco-hamacas Circulares Tejidas ya lo hacemos¡ reutilizamos las cubiertas de bicicletas y motos, retazos de telas, rellenamos con bolsas de plástico, cartón y papel. Qué gusto¡ Muy buen artículo.
Julio Barreda
15 noviembre, 2016Interesante para el común de la gente pero, con bastante falta de profundidad de los temas. En Brasil patentaron el poliéster bio degradable antes que otros.(Rhodia )
La lana que no se entiende que hace o deja de hacer…
Como se nota que se perdió el conocimiento verdaderamente textil en Argentina.!
Todo es moda,, buenas intenciones y no mucho mas!
Y grandes gastos desaprovechados por falta de verdadera política industrial textil.!
Julio Barreda-Técnico Textil
admin
15 noviembre, 2016Gracias por su mensaje. Coincido con usted en que se perdieron muchos conocimientos junto con la industria textil. Con respecto a la falta de profundidad, la intención de este relato de la conferencia fue la de suministrar una lista de materiales que motive la búsqueda de más información por parte de los lectores interesados (en especial para aquellos que no pudieron asistir). No pretendió ser exahustiva. Saludos. Andrea Lazaro
Perla Pedraza
7 febrero, 2018Hola Julio, te agradezco me ayudes con referencias de fuentes para profundizar (libros, paginas, investigaciones, etc), esta info me fue de ayuda pero quiero avanzar mas en el tema, gracias
Victoria
21 julio, 2018Me interesa saber que opciones tenemos en Argentina de materiales sustentables, soy fabricante de calzado y la característica de mi marca son las telas de poliester sublimadas. Actualmente sólo encuentro disminuir la huella de carbono en el transporte y packaging. No encuentro telas de poliester biodegradables, habrá alguna alternativa? Desde ya muchas gracias.
Andrea Conti
11 enero, 2019Gracias por esta maravillosa info. Me encantaria formar parte de esto soy diseñadora vivo en Argentina…donde puedo contactarme con gente Que se interese en esto …me gustaria recibir info sobre procesos textiles y como incorporarlos saludos
Trinidad
6 mayo, 2020Hola!!
Me interesaría saber un poco más sobre las opciones que hay en Argentina; tengo en mente un proyecto y me gustaría usar este tipo de telas pero no sé por dónde arrancar.
Desde ya te agradezco por este articulo!
Saludos
admin
18 mayo, 2020Hola Trinidad,
gracias por tu mensaje. Este tipo de telas no se produce aún en nuestro país. Es posible que se importe algún material más sostenible, pero no tengo datos precisos en este momento. Cordiales saludos, Andrea
Julio Barreda
18 mayo, 2020En Argentina No tienes prácticamente nada distinto a Algodón, Poliester y lana. SE PERDIERONA a través de los años, fibras de lino,seda y fibras duras.En artificiales se perdió el Acetato de Rodhia y el de Ducilo junto con el Nylon y tambíen de otros. El Acrílico de fabricación nacional.
Entonces: Lo mas cercano es el Poliester bio degradable de Rodhia Brasil o el Acrílico de Sudamericana de fibras, de Lima Perú.
El resto si lo queremos, hay que traerlo de EE.UU. Europa, China o India.
Asi ocurre con las telas en Paramidas (Ignifugas) Modal legítimo, Tencel, microfibras,etc.
Alejandra
10 noviembre, 2020Hola Julio! Un gusto saludarte.
Estoy interesada en un asesoramiento, me gustaría contactarte por otro medio. Quedo atenta a tu respuesta.
Saludos!
Alejandra Romero.
admin
18 noviembre, 2020Hola Julio, recibiste el mensaje de Alejandra?
Julio Barreda
18 noviembre, 2020No he recibifocorreo de Alejandra aun.
Sigo a ka espera. Julio